Educación virtual e inequidad social

Iniciamos un nuevo año lectivo envueltos en los retos que ha implicado ser docentes en la virtualidad, hace un año no sabíamos cuan creativos e innovadores podíamos ser, el potencial que llevamos dentro y la capacidad para desaprender, aprender y adaptarnos a las condiciones cambiantes del entorno. La pandemia motivó a todos y todas a buscar nuevas formas de llegar a los estudiantes, nos preparamos, investigamos, aprendimos más de una herramienta tecnología que nos ha permitido dinamizar el aprendizaje, que talvez desde la educación presencial no visionamos la necesidad de su uso.

Sin embargo, es notable que la educación virtual y en línea pone en evidencia la brecha social y tecnológica en Ecuador, los docentes que trabajan en centros educativos particulares cuentan con tecnología de punta y saben que la usarán al máximo ya que sus estudiantes tienen la posibilidad de conexión a internet y de dispositivos y computadoras de alta gama que les permiten estar conectados de manera sincrónica, logrando una verdadera interacción. Por otro lado, los docentes del sector fiscal luchan por conseguir y encontrar a sus estudiantes, trabajar en fichas que luego deben ser enviadas a sus estudiantes por WhatsApp y archivar en el portafolio, los docentes trabajan en condiciones inequitativas   en relación al sector privado.

En este sentido, estamos visibilizando la necesidad de crear condiciones equitativas para que los niños, niñas y jóvenes tengan las mismas oportunidades, existe una deuda social del Estado para proveer de internet a los sectores rurales, de herramientas y equipos tecnológicos a docentes y estudiantes, nos falta mucho por hacer, sin embargo, no podemos quedarnos de brazos cruzados.

Los docentes debemos actuar aplicando la inteligencia emocional, ser empáticos con las necesidades de los estudiantes en esta situación compleja, siendo resilientes y actuar con toda nuestra capacidad creativa para encontrar la forma de que nuestros estudiantes se motiven a aprender.

El reto de padres y madres o cuidadores es crear espacios atrayentes en casa dedicados al acto de aprender.  Aprender desde casa también es una oportunidad para compartir con los hijos e hijas y apoyar su desarrollo. Este es un momento histórico que nos ha enseñado a ser flexibles, pacientes, creativos y resilientes.

En situaciones complejas es donde nuestro cerebro creativo se activa, lo que me da esperanza de que algo podemos hacer desde nuestros espacios y roles para sostener el proceso educativo en tiempos de pandemia.

Tania, mayo 2021.

3 comentarios sobre “Educación virtual e inequidad social

  1. Se disfruta ya que la lectura te lleva a experiencias inolvidables y nada que se obligue se aprende , enamorarse poco poco influir en recomendaciones de lectura es el éxito de todo ser hambriento de aprender .

    Me gusta

  2. Excelente texto y muy oportuno en estos tiempos complejos que estamos viviendo.
    Totalmente de acuerdo con Ud. que debemos los maestr@s utilizar la nteligencia emocional.

    Me gusta

Replica a Mariuxi Cedeño Cancelar la respuesta